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    HOJAS DE CUCHILLO.



    Desde el año 1990, yo siempre defendía en las charlas y conferencias que impartía, que las primeras hojas hechas en las islas terminaban con la punta hacia arriba, estilo daga Beréber. Pues bien, algunos estudiosos y algún que otro iluminado, estaban en contra de lo que yo defendía, pero con el paso del tiempo resulta que al final yo si que tenia razón de lo que defendía, ya que ahora se ha demostrado que si que existía esas hojas con la punta hacia arriba.
    Manuel Villalba, cuchillero de La Palma, publicó el jueves 2 de Febrero del 2006 lo siguiente:

    “Yo buscaba modelos de cuchillos canarios que estuvieran en La Palma, por recuperar ese tipo de cuchillería, ese tipo de dibujos en los cabos, el tamaño. Hablando con gente, “fulanito tiene uno”, “yo vi uno una vez en la bodega de no sé quién”. di en el Paso con un herrero que ya no vivía, pero si sus descendientes, porque alguien me dijo háblate con el nieto de Marín Capote, que aparte de hacer los cuchillos y trabajar a herrería, le gustaban mucho los cuchillos y tenía muchos de otras partes”.

    Al ver la colección le resultó raro ver unos cuchillos tipo canario pero “diferentes”. Los llamé “cuchillos palmeros modelo Marín Capote”.

    Hablando con la gente que decía: “Ay, pues yo tengo un cuchillo como ese en mi casa”, entonces ponía la orejilla, ¿puedo ir a verlo y sacarle una foto? De este tipo de cuchillo tengo catalogados como siete u ocho, sólo los he localizado en El Paso y en la zona de San Pedro, lo que tiene su explicación: “Las comarcas de El Paso y La Breña están bastante unidas porque el antiguo paso para ir a Santa Cruz de La Palma era por el camino real de la cumbre y tenías que ir por La Breña”.

    El siguiente paso fue averiguar y localizar la herrería donde se hacían esos cuchillos, el desaparecido Marín Capote vivía justo al lado de esa herrería, yo, por lógica, pienso que Marín aprendió la herrería con esa gente, que los llamaban Los Arrugados y eran Fernando y Edmundo.

    Al hijo de Fernando lo llamaban “filo vivo”, porque era muy bueno afilando cuchillos y podones, y era amigo de mi padre. Hablando con la mujer de filo vivo, el hijo de Fernando el Arrugado, me dijo que su suegro había aprendido también de su padre. Esto viene a confirmar lo que defendía hace tantos años, como se ve en la fotografía el cuchillo de canario de tipo tradicional (1) y el cuchillo palmero con punta hacia arriba y forma de daga (2).

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